domingo, 12 de junio de 2016

LA ORACION Y EL MAR



Misioneros del mar intercesores

     Los encuentros  con Mari Cruz Val ( muy próxima a la Renovación Carismática)  y su padre D. José Val de 90 años, después de  la misa dominical, en los que compartíamos nuestras experiencias cristianas personales, permitió a ambos ir teniendo conocimiento de la pastoral marítima. Las necesidades que iban conociendo de esta realidad le invitaban a un compromiso  con la misma. Las dificultades de ambos  ( ella trabaja como funcionaria del Ayuntamiento y cuida a su padre  ciego, sordo e inmovilizado en una silla de ruedas ) le recordó la experiencia que tenía de la Legión de María, en la que se promovía a unas personas con esas o semejantes limitaciones, en  la tarea de la oración de  intercesión  por las actividades que habrían de realizar sus asociados, y  a los que se les denominaba como grupos auxiliares. Mari Cruz sugería  que esto mismo se podría  llevar a cabo en el Apostolado del mar.

     Interpelado  con la denominación  con la que se identificaría  ( recordamos lo de los “grupos auxiliares del la LM,  de Intercesión de la RC  o Socios protectores en el AM )  encontramos un día  que  siendo nuestra labor una acción misionera de la Iglesia  con la gente de la mar, e identificados como Apostolado del mar, todos los miembros de esta actividad  pastoral  son misioneros del mar ( nos hacemos eco de la afirmación de Pio XI: “el apóstol del marino ha de ser otro marino”)  La MISION  es la razón de toda la Iglesia. En consecuencia nos pareció que podíamos denominaros  “misioneros de la mar contemplativos/  o  misioneros marítimos intercesores  u orantes

 El criterio del magisterio es un  buen aval para  nuestra propuesta
   El misionero ha de ser un “contemplativo en acción”. El halla respuesta a los problemas a la luz de la Palabra de Dios y con la oración personal y comunitaria. El contacto con los representantes de las tradiciones espirituales no cristianas, en particular, las de Asia, me ha corroborado que el futuro de la misión depende en gran parte de la contemplación.

   El misionero, sino es contemplativo, no puede anunciar a Cristo de modo creíble. El misionero es un testigo de la experiencia de Dios y debe poder decir como los Apóstoles: «Lo que contemplamos... acerca de la Palabra de vida..., os lo anunciamos» (1 Jn 1,1-3)

Aunque ya estábamos  proponiendo a la audiencia  de nuestro programa Stella Maris  en Radio María, el compromiso  y  la necesidad  de la oración por la gente de la mar y sus familias, por el Apostolado del mar, y la unidad de los cristianos, entendemos  que esta propuesta mas “exigente “ debería tener carácter institucional en cuanto se refiere a la  comunión, bendición y aprobación  por parte del Obispo Promotor y del Director Nacional.

    Fue en  la edición 190 del programa Stella Maris  el 29 de octubre del 2014 ( mes del rosario y centenario de Sta Teresa de Jesús) cuando compartimos con nuestra audiencia el proyecto. En esa ocasión, no podía ser de otra forma, el obispo Promotor apoyaba con su presencia  y su palabra el proyecto de misioneros del mar intercesores  al que se invitaba a  los oyentes de nuestro programa

     Además de D. Luis Quinterio, OP.  participaron en aquella ocasión el  P. José Maria Rastrojo Gamero ( claretiano), Mari Cruz Val ( hija de José Val, “primer misionero del mar”, fallecido el cuatro de octubre de ese año), Mari Carmen Grobas delegada del AM em Vigo, Jesús Zapata Delegado d del AM en Almeria  y Director allí  del programa SM y Ricardo R. Martos de la Delegación del AM en Barcelona
    

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